Thursday, March 1, 2012

Another one bites the dust


Para leer la versión en inglés en Caracas Chronicles, hacer click aquí: Another one writes the post 
 
Tras años de lucha contra el SIDA, Freddy Mercury murió una tarde de noviembre de 1991, y con él, un proyecto musical llamado Queen. Nunca hubo duda, Freddy Mercury era Queen. Poco hubiesen importado los esfuerzos del guitarrista Brian May por encontrar un reemplazo adecuado —uno que no se sintiera como una vulgar imitación del Sr. Mercury— o por darle un corte distinto a la banda: la reina había muerto.

Durante la convalecencia del famoso cantante inglés de ascendencia indoeuropea, éste negó en repetidas ocasiones su situación. Incluso cuando su deterioro físico por causa de la enfermedad era más que evidente, Mercury negó a los medios que su condición fuera tan seria como se especulaba.

En vez de descansar y tratarse como correspondía, Mercury trató de mantenerse activo. Pero poco pudo el titán contra una enfermedad, que en aquella época tenía la mortal connotación de “cáncer”. Poco a poco fue desapareciendo de la escena pública. Su última aparición, fue gracias a un sobrehumano esfuerzo con el que grabó el video de These are the Days of Our Lives, pocos meses antes de su muerte.

Mercury mantuvo las informaciones sobre su enfermedad bajo gran hermetismo mientras pudo:

“Respondiendo a las informaciones y conjeturas que sobre mi han aparecido en la prensa desde hace dos semanas, deseo confirmar que he dado positivo en las pruebas del virus y que tengo SIDA. He procurado mantener oculta esta información para proteger mi vida y la de quienes me rodean, pero ha llegado el momento de que mis amigos y fans de todo el mundo conozcan la verdad y espero que todos se unan a mi, a mis médicos y a todos cuantos luchan por combatir esta terrible enfermedad. La privacidad siempre ha sido muy importante para mi y siempre he sido conocido por haber concedido pocas entrevistas. Por favor entiendan que ésta política se mantendrá.”

Poco más de veinticuatro horas luego de que su equipo hiciera pública esta declaración, Mercury murió.

Por años se escucharon propuestas de reemplazos de Mercury para relanzar la banda. Se habló de su íntimo amigo Elton John, también del polifacético David Bowie —cuyo aporte a la banda como compositor y acompañante en el éxito Under Pressure era ampliamente conocido— y recientemente de Robbie Williams. Paul Rodgers los acompañó por cinco años entre 2004 y 2009, pero siempre como Queen + Paul Rodgers; con lo cual queda claro que cualquier cosa que hiciesen sería cualquier vaina menos Queen, porque Freddy Mercury era Queen.

La reina ha muerto. Dejó su marca indeleble en la historia del rock & roll y a un despechado club de fans, que con el tiempo —sin dejar de tenerla en especial consideración—, pasaría la página para seguir a otros artistas y venerar a otros dioses. Como pasa con todo.

Tuesday, February 28, 2012

Rotten City, Rotten Town

Hoy nos amanece la dura noticia que Juancho Chacón, mejor conocido en la escena underground venezolana como Onechot, recibió un disparo en la cabeza la noche del lunes por delincuentes que intentaban atracarlo. Se encuentra en terapia intensiva. Hasta el momento en que se escriben estas líneas no hay más detalles.

Fuera de las páginas de sucesos Onechot hizo noticia en 2010 con su video Rotten Town. La imagen de un niño asesinado por una bala perdida en un barrio de Caracas incendió Youtube. La crudeza del mensaje le valió varias amenazas de demanda que se fueron diluyendo en la realidad de su contexto. Sin entrar en politiquerías, Onechot se convirtió en el principal representante de la música venezolana de protesta del siglo 21.

Desde esta esquina enviamos un mensaje de fuerza para Juancho y su familia.


Wednesday, November 30, 2011

El imperio de la Ley

Publicado en Código Venezuela 30/11/11


Tras la captura y asesinato de Muammar el Gadafi leí un artículo de Ian Buruma donde el autor hacía la siguiente reflexión: “Llevar a juicio a Gadafi probablemente no hubiera satisfecho todos los sentimientos de injusticia de los libios, pero pudo haber ayudado a infundirles un mayor respeto por la ley.”

Las palabras del eminente profesor de Bard College calaron tan profundamente que terminé por verme en el espejo de los rebeldes libios en la transición post-Gadafi. Entendí que una de las consecuencia más graves de estos regímenes anárquicos disfrazados de dictaduras populistas es, precisamente, la pérdida de aquella característica fundamental de la conciencia democrática: el respeto a la ley.

A cuenta de que nos gobierna un régimen regresivo que, con menoscabo de las libertades económicas garantizadas en la Constitución, todo lo regula y todo lo limita, nos sentimos con licencia de violar el ordenamiento jurídico a nuestras anchas. Con esa excusa, hasta al más pendejo le salen agallas. “Algo tenemos que sacarle a este gobierno”, “por lo menos unos dolaritos con Sitme”, “mejor nosotros que ellos” y así sucesivamente hasta que no queda ni el rastro de los ciudadanos que solíamos ser, para pasar a convertirnos, y lo digo con toda la saña posible, en pueblo y nada más. Una masa idiota fácilmente sobornable con cuatro churupos.

Fomentar el respeto por las instituciones y las leyes no significa doblegarnos ni dejar de retarlas cuando atenten contra nuestros derechos. Significa hacer cama para la oportunidad de cambio que se encuentra a la vuelta de la esquina, porque la única forma de aprovecharla, es ser algo mucho más que ciudadanos, es ser país.

Thursday, November 10, 2011

Miami Blues

Una breve crónica sobre el exilio y el mejor blues criollo. Para leerla en Prodavinci, hacer click en el link: Miami Blues