Thursday, August 30, 2012
Hollywood y Venezuela, tan cerca y tan lejos
Wednesday, September 28, 2011
En Univisión
No es lo mismo, Sean
Monday, September 5, 2011
Bond en Código
Thursday, November 4, 2010
Marty y la escasez de Whisky
Para leer mi último escrito en Prodavinci sobre Martin Scorsese, Boardwalk Empire y el control de cambio, hacer click aquí: Marty y la escasez de whisky. Incluye algunas opiniones controversiales sobre las películas de mafia. Espero lo disfruten. Wednesday, October 27, 2010
La Devoción de un Macuteño
The Macuto Collective no es la respuesta Guairense al Colectivo La Piedrita. Todo lo contrario. Se trata de un grupo de jóvenes cineastas venezolanos dispersos por el viejo continente, quienes entregados, comprometidos, es más, devotos, a una causa común, han decidido cambiar la historia para siempre (así sea contando su propia versión a través del lente). Esto, sin olvidar el sitio de donde vinieron, siempre dejando en alto el nombre de su natal y amado Macuto. En su más reciente entrega TMC nos trae Devotion. Un “melodrama familiar,” donde llevan al extremo la vieja institución del triangulo amoroso, al atreverse a entrar en tierras poco exploradas de la sensualidad y el erotismo. Esta brillante pieza utiliza la técnica del cine mudo (acompañada de una fantástica banda sonora) para darle su puesto a la insinuación y resaltar sus sugestivas imágenes. Sin duda un gran acierto para sus realizadores y especialmente para las talentosas y, digamos, carismáticas actrices.
Además de ver Devotion, recomiendo profundamente que se atrevan a revisar la página de TMC. Allí podrán conocer un poco más de su origen y misión (contado de una forma más clara y elocuente de lo que podría este servidor) y, más importante aún, disfrutar de la totalidad de su Obra, libre de cargo. Gracias TMC.
Para entrar en el site hacer click aquí: The Macuto Collective
Todo sea por la Causa ¡Qué viva Macuto!
Monday, September 27, 2010
Idiota en Prodavinci
Luego de haber visto Dinner for Schmucks escribí una iracunda crítica. No solo me habían hecho perder tiempo y dinero sino que además irrespetaron una de mis obras de teatro favoritas (Le Diner de Cons). Al releer lo que había escrito, me sentí como esos críticos mala seda que siempre he odiado. Es por eso que, en un intento por distanciarme de esa gente, la modifique para convencer a quienes no hayan visto la obra de teatro o la película francesa de que lo hagan. El escrito está publicado en Prodavinci y pueden leerlo haciendo click aquí: Idiota!Friday, July 30, 2010
Ojos de Videotape
Siendo chamo, más de una vez me tocó acompañar a mi mamá al automercado (El Patio en Los Palos Grandes para quienes se ubican). Hasta el sol de hoy no existe vaina que me de más flojera. Pero en aquella época escoltar a mi madre a las compras quincenales traía su justa compensación. Detrás de las cajeras existía una pequeña tienda de video en la que yo me “perdía” mientras ella pagaba. Como premio por mi solidaridad me dejaba alquilar una, dos o hasta tres películas (dependiendo del humor o de que tan cerca del fin de semana estábamos). La selección no era muy refinada ni variada pero para un chamo de diez era más que suficiente. Estaban super actualizados con la saga de Locademia de Policía, Bond completo, cantidades de películas de ciencia ficción y una sección de aventura donde fácilmente podían confundir la carátula de alguna película de Indiana Jones con las de Alan Quatermain (Las Minas del Rey Salomón), error que con gusto se perdonaba.
Así fue que descubrí otra fuente de material para satisfacer mi pasatiempo favorito. Emocionantísimo meter una película en el VH para descubrir que en efecto alguien se había molestado en rebobinarla. Las presentaciones de Blancic Video y Videorama Stereo, con su música de sintetizador ochentoso y efectos especiales pop tapa amarilla, me generaban la misma emoción y expectativa que las de Warner Brothers, Tristar, Columbia o 20th Century Fox. El advenimiento del DVD no cambio mucho la cosa, simplemente cambiamos la frustración de una película no rebobinada por el horror e indignación de la película rayada.
Pasaron los años y la aventura de alquilar películas se fue convirtiendo en una costumbre que, igualmente, pasó por varias etapas. El típico primer plancito mixto de preadolescentes, la primera ida a casa de la chama que te gustaba, el plan de los miércoles y domingos con la novia y la opción a una botella de ron cuando se estaba despechado. Alquilar una película, un plan para cualquier ocasión. Eventualmente se convirtió en mucho más que un plan social, más que una costumbre para momentos de ocio, se convirtió en un ritual. Pasar por la tienda de videos era mi entreplanes. Siempre tenía una película en la casa.
Por un espacio de casi tres años, en lo que se ha catalogado como una de las peores sequías de la historia, visité religiosamente el Videocolor Yamin de Altamira todas las noches, de Domingo a Miércoles, sin excepción. Más de una vez me botaron a las 11 y pico de la noche porque tenían que cerrar. El ritual se había convertido en adicción. Todos los empleados se sabían mi nombre y siempre me daba la misma pena cuando estaba haciendo la cola para pagar. Ponía la película sobre el mostrador y sin mirarlos a los ojos decía “y una caja de Belmont, vaya,” ni tenía que darles mi número de cédula.
Es verdad era el sitio main stream para alquilar películas, pero ¿acaso había otro? La selección no era las más completa y aunque no se tardaban demasiado en traer las películas nuevas, cuando llegaban, por un par de meses solo había un ejemplar de cada una, ese preciado ejemplar que al encontrarlo provocaba un Eureka! ahogado que se manifestaba con una expresión de hiperventilación.
Digan lo que digan, era una Videoteca decente. Tenían a todos los españoles, una colección de Kurosawa respetable, la respectiva pared con todos los hits del festival de Sundance, Bond again, una sección de oldies la cual parecía una fiesta dirigida por Bogie, Holly Golightly, el señor Peck y el resto de la pandilla, suficiente Hitchcock como para considerarse un connaisseur y por supuesto todos los Oscars y Blockbusters que un comecotufas vulgar y silvestre pueda querer. Fue ahí donde me di el gustazo de encontrar Cinema Paradiso en su versión original. La que Giuseppe Tornatore tuvo que recortar para que fuese digna de reconocimiento occidental. Es en esa versión donde se ve claramente la traición de Alfredo y donde cobra verdadero significado aquella escena final inolvidable donde un envejecido Toto revela el legado de su viejo amigo. Paradójicamente, las escenas que recortó Tornatore, al igual que las que tenía que recortar Alfredo (según el criterio del púdico Padre Adelfio), eran las mejores.
Pero ir a alquilar la película era la parte humana del plan, aunque muchas veces el contacto humano se limitaba a la telepatía. Habré tenido cientos de romances imaginarios con todo tipo de cinéfilas. La que iba en pijamas y desentendida, la jevita del yoga, la comegato intensa que despotricaba la selección pop del lugar, el culito que siempre pedía recomendación porque sobrevaloraba mi dominio sobre la materia y que luego se iba corriendo para montarse en la camioneta de un novio acreatinado, etc, etc. A todas les inventaba unos backstories tragiquísimos de los que las rescataba este servidor.
En promedio podía pasarme alrededor de 40 minutos caminando y tambaleándome entre esos pasillos, pasándole la mano a todas las carátulas manoseadas y leyendo las contracaras de las peores producciones de Hollywood y el mundo, la versión literaria del trailer.*
No todo era soñar despierto, de vez en cuando te encontrabas o con el pana ese que tenía buena conversa que solo veías ahí o con la parejita que siempre iba junta a escoger las películas, esa que o terminaban felices para siempre o debajo de una lámpara como los Rose. También estaba la gente conocida que al igual que yo, en una especie de baile no acordado, evitaba a toda costa el saludo y el small talk correspondiente. Y no podían faltar, mis favoritos, los freakies que iban justo antes de cerrar para alquilar una porno o, peor aún, algo de Hentai, aunque fuese por curiosidad nada más.
Hoy el plan ya no existe. La crisis y la invasión de las películas piratas (regardless de la cara de ponchado del papá del chamo con el 20 pirata) acabaron con la pequeña o mediana industria de las películas alquiladas en Venezuela. En el norte y otras partes del mundo el plan de ir a un sitio a alquilar películas se acabo gracias a la tecnología. Si bien es cierto que es una maravilla tener acceso a miles de películas online y que es muy chévere que mágicamente te llegue un DVD por el correo, es una lástima que se haya perdido el viejo ritual en sí. Nos seguimos aislando por la conveniencia. Pero no podía ser de otra manera.
Cuando cerraron la última gran Videotienda de Caracas, vendieron todas las películas usadas a precio de gallina flaca. Me acerqué solamente para ver si encontraba aquella copia de Cinema Paradiso que me había sorprendido tan gratamente, por lo menos para guardarla como recuerdo de una época que se despedía o como premio de consolación por haber perdido uno de mis planes favoritos. Pero fue inútil, no la encontré.
*El tema de los trailers en el cine me apasiona y sin duda es merecedor de su propio post: COMING SOON TO A THEATER NEAR YOU.
Thursday, May 13, 2010
Ani, I’m pregnant

¿Saben el tipo que se para en la cola del cine vestido de Darth Vader? Bueno… yo no soy ése, yo soy el que está en frente.
[Disclaimer: Esto no quiere decir, que cuando Facebook me pregunte mi religión no vaya a poner Jedi. A lo mejor es que yo no entendí el punto de la película. Para mí, La Guerra de las Galaxias, era sobre las aventuras de un piloto mercenario que perseguía princesas en bikini por los confines del Universo, junto a su perro, y una legendaria nave espacial llamada Halcón Milenario.]
*Mis disculpas, pero hace nada vi una expresión parecida en un “artículo” en aporrea.com y tuve que usarla.
Sunday, May 2, 2010
¿Alguna duda?
Roger Moore en Octopussy.
Viendo Octopussy una vez más, me crucé con esta joya. Mejor prueba del approach de Moore, no hay. Ver Adiós Scaramanga, hola Valentino
Monday, April 19, 2010
Una Isla Feliz
Venezuela está imposible, intransitable e insoportable. El daño que este proceso le ha causado es mortal y, posiblemente, irreversible. No hace falta explicar mucho lo grave de la situación y este post no es para eso. Esto es una solución constructiva para la gente chévere como uno.
Imaginemos que por obra y gracia se llega a un acuerdo con la bonita revolución del comandante Chávez. No joderemos más si nos dejan un pedazo de tierra para vivir en paz. Margarita por ejemplo, no es una idea muy original y ciertamente es muy fantasiosa, pero imaginar no cuesta nada.
Una vez culminados los trámites frente al Ministerio Popularmente Social de Haciendas, Tierras, Terrenos y Conucos, lo primero que hay que hacer es mandar un escuadrón elite de los 300 tipos más duros de la historia liderado por supuesto, por Kurt Russell, Bruce Willis y Mitch Buchannon, para que limpien la isla de todas las mafias, malandros y terroristas que ahí habitan y hacen de las suyas desde hace tiempo. Lo sé, sería una carnicería, sabemos lo que Snake Plissken le hizo a NY y LA. En cuestión de tres días no quedará ni un Guacuco vivo.
Luego, cual arca de Noé, se procederá a popular la isla con nuestra gente. En Margarita no habrá democracia, comunismo ni socialismo. Es más, cualquier tipo de ismo será ilegal y el proselitismo político será penado con el destierro. La isla será manejada por una organización que podríamos llamar (for the heck of it) Iniciativa Dharma, cuya junta directiva estará integrada únicamente por los ciudadanos Alfa. Me explico. No todo el mundo puede ir a Margarita y quienes puedan lo harán en el siguiente orden jerárquico.
En primer lugar podrán entrar los escuálidos más escuálidos de todos, es decir, aquellas personas que nunca se comieron el cuento de Chávez. Estos serán los Alfa y la casta más alta de la isla. Los patricios del asunto. Por su superior capacidad intelectual tendrán a su cargo todas las posiciones directivas y derechos sin restricciones a la hora de procrear y reproducirse. Cada ciudadano Alfa tendrá un voto en la junta para votar en asuntos trascendentales como cúales playas serán obligatoriamente topless o cuándo aplica caipirinha y cuándo mojito. El resto de las decisiones serán tomadas por un Director Ejecutivo Supremo Eterno que podría ser, humildemente, yo. Al llegar a los 48 años sería reemplazado por mi clon de 21 al cual se les transplantaría mi cerebro.
Luego, en la jerarquía de la isla, tenemos a las personas que votaron por Chávez en el 98 pero que se arrepintieron ahí mismo. Estos serán los Beta. Podrán optar por puestos administrativos asistiendo a los Alfas o en la Gendarmerie ocupándose de la seguridad de la isla. Los Beta vía permiso especial tendrán derecho a procrear con los Alfa.
Aquellos que saltaron la talanquera luego del 11 de abril serán admitidos bajo la denominación Gama. A pesar de ser los terceros en el orden jerárquico, los Gama serán básicos para el aparato productivo de la isla. Serán los encargados de servir y entretener a nuestros turistas del imperio y el viejo mundo. Los Gama recibirán un upgrade quirúrgico cortesía de nuestros super cirujanos plásticos, quiénes andarán como perro sin amo luego de que Osmel Souza haya sido descuartizado por una misteriosa nube negra al tratar de colarse a la isla. La idea del upgrade quirúrgico es asegurarse de que nuestros turistas imperiales se encuentren con lo que creen que son los venezolanos y venezolanas. Adicionalmente, y como parte de pago por la compra de Musipan para desarrollar un nuevo parque temático dedicado al payaso pelirrojo, Mcdonald´s prestará sus servicios para un tratamiento especial. Por medio de una intervención al mejor estilo de la Naranja Mecánica se les lavará el cerebro a los Gama para que tomen, coman y respiren el lema “LAS SONRISAS SON GRATIS”. No podrán reproducirse libremente sino para reemplazarse a ellos mismos. Los Alfa tendrán derechos copulatorios sobre ellos a discreción.
Los Deltas serán los que se pasaron en la época de la reforma constitucional y se ocuparán de cualquier oficio denigrante que se nos ocurra. A éstos los ligaremos y castraremos para que no puedan reproducirse.
Los Epsilon quedaron fuera ya que la isla no encontró propósito para ellos.
En un principio, la economía de la isla estará basada en su fenomenal servicio turístico y su nueva condición de paraíso fiscal, pero eventualmente, en aras de convertirnos en una super potencia plenipotenciaria potentemente potente, pasaremos a la segunda fase productiva de nuestro plan. Reuniremos a todos nuestros científicos y abogados Alfa para que diseñen una nueva sustancia estupefaciente y psicotrópica completamente orgánica y legal, capaz de poner a volar a un elefante sin efectos secundarios. La venderemos exclusivamente en la isla y la llamaremos, y por qué no, “Soma”.
Según mis cálculos bajo este esquema la isla en pocos años estará liderando el mercado mundial. Le cambiaremos el nombre a algo mas cool como Esparta, no hay necesidad de que sea nueva puesto que ya no hay ninguna otra. Los Espartanos seremos los nuevos líderes del mundo libre. Para ese momento, Venezuela estará completamente destruida y más irreconocible que el planeta de los simios. La gente que allí habitará serán una mezcla entre orcs y los Morlocks de HG Wells. Vamos a estar claros, el chavismo hace que la gente se ponga fea, van poco mas de 10 años y son tan feos que ya parecen de otra especie. Sin duda alguna el país estará destrozado y completamente quebrado. Así pues, los nobles Espartanos pasaremos a adquirir Venezuela por la módica suma de un Bolívar (de los viejos).
Cual bandada de Libertadores le daremos su independencia a los Maracuchos. No gratis, generosos si, pendejos no. El precio de la libertad será una renta vitalicia igual a 42% de sus ganancias petroleras.
El pago de los maracuchos lo utilizaremos para cancelar la deuda externa de Venezuela, con el fin de revenderla a alguien que le pueda sacar provecho. El tema de quién podría comprar este país no es fácil. Se pensará primero en alguien como Warren Buffet o Bill Gates, Carlos Slim no, no queremos más latinos (los Espartanos no somos latinos, somos Espartanos), pero terminaremos decidiéndonos por el César González de la gente con real, nuestro billonario favorito, Richard Branson.
Sé lo que están pensando y no se me ha olvidado. ¿Pero qué hacemos con los chavistas?
Para esto también hay una solución espartana. Una vez más requeriremos de la ayuda de Kurt, Bruce, Mitch y su legión de mercenarios. Corretearán a las hordas de Morlocks hasta Caracas. Una vez en la otrora metrópolis, los arrearán hasta sendos corrales aledaños a una inmensa estructura que nuestros amigos de McDonald´s construirán para nosotros. Está inmensa estructura será una planta procesadora de un nuevo alimento altamente proteico, insaboro y de un color verduzco que producirá la gente de McD´s llamado (que diablos) Soylent Green. Creo que no hay que explicar cual será la materia prima del Soylent. ¿Pero quién rayos querrá comerse a los chavistas? Ajá! Solución espartana: El Soylent Green será expresamente para pagarle a Cuba por toda la ayuda que le prestó a Venezuela en los últimos años, ya que les gusta tanto la mierda, buen provecho!
Conociendo al amigo Branson lo primero que hará será cambiarle el nombre al país. El CEO, CFO, CIA, dueño y director supremo de las industrias Virgin, sin duda alguna bautizará a nuestra patria con el nombre de Virgenzuela. No habrá problema con el nombre ya que lo habremos registrado con anterioridad en el Registro Único Antiburocrático de Esparta y va por cortesía de la casa.
Uno de los principales intereses que el pana Rick tendrá en Vigenzuela se encuentra en Guayana. Estudios de gente que sabe han determinado que el mejor lugar del planeta para lanzar cohetes al espacio se encuentran en ese territorio. Ya para esa época Virgin Galactic la compañía de cohetes de nuestro benefactor habrá crecido lo suficiente como para necesitar su propio puerto espacial.
La siguiente pregunta del Señor Branson será ¿Ajá, pero si los cubanos se comen a todos los chavistas de mierda, entonces a quien empleo para que me ayude con las naves espaciales? Again, solución espartana. Entre Europa y América se encuentra un pequeño país nordicoide de gente bonita y sin dinero. Islandia, esa tierra que alguna vez fue establo del caballo de Thor, y fungió como el gran Hedge Fund de Inglaterra y Europa hoy en día se encuentra completamente quebrada, y en un futuro cercano inhabitable gracias a la Mega Calima del Mighty Eyjafjallajokul. Nos traeremos a los Islandeses para que se conviertan en los nuevos nativos y nativas de Virgenzuela y el gentilicio aplicable será Virgenzuelas/os.
Los Virgenzuelos y Virgenzuelas que trabajen en el puerto espacial vestirán trajes intergalácticos a lo Moonraker, los demás, nada, ya que serán enviados a la selva para reemplazar a los Yanomami. No habrá riesgo de que James Cameron los secuestre para Avatar 6.5 ya que a él también lo lanzaremos en el enorme pote de Soylent Green.
Así lograremos vivir en paz y tranquilidad, felices en nuestro mar de soma. Y si a algún vecino se le ocurre jodernos la paciencia (Colombia es contigo), cuídense, porque SOMOS ESPARTA!
Apartando la posible disputa por derechos de autor que pueda tener con los Hermanos Wayans, salvo mi responsabilidad aclarando que este brainfart salió de una conversación con una persona a la que estimo mucho y que parió el nombre “Virgenzuela”.